Los diferentes tipos de funcionamiento de las turbinas de gas requieren distintas estrategias de mantenimiento para garantizar un funcionamiento fiable y rentable a lo largo de todo el ciclo de vida del equipo.

Cambiar las soluciones reactivas por soluciones proactivas

Para ayudar a los usuarios de turbinas LM de GE a reducir el coste total de propiedad, VBR Turbine Partners recomienda pasar del mantenimiento periódico al mantenimiento en condición. Esto se consigue definiendo e identificando indicadores de mantenimiento, recursos, objetivos, costos y ROI. Comparando estos indicadores clave de rendimiento con la situación y los requisitos específicos de la empresa, los operadores pueden planificar sus estrategias de mantenimiento a largo plazo de la manera más eficiente y rentable. Una planificación óptima (tanto práctica como económica) del mantenimiento dará lugar a un plan estratégico que puede formar parte de un contrato de mantenimiento.

Condition monitoring

Aunque el proceso de condition monitoring no es un requisito imprescindible en un plan de mantenimiento óptimo, esta supervisión inteligente es lo que permite pasar del mantenimiento periódico al mantenimiento en condición. En VBR Turbine Partners tenemos un profundo conocimiento de cómo funcionan las turbinas de gas y cómo afectan varios parámetros clave al desgaste y eficiencia de los motores. Desde la perspectiva del mantenimiento, analizamos los resultados de las inspecciones y los datos obtenidos al efectuar el proceso de condition monitoring de la turbina de gas y sus subsistemas con el servicio DECIDE de apoyo remoto a la toma de decisiones. De esta manera, VBR puede predecir cuándo se producirán determinados problemas en el motor para poder programar las actividades de mantenimiento adecuadas con la suficiente antelación.

Definición de un proceso de mantenimiento óptimo

Después de recopilar y analizar todos los datos, VBR y el cliente pueden determinar conjuntamente el momento óptimo para realizar las actividades de mantenimiento necesarias. Para ello se pueden tener en cuenta factores como las condiciones operativas de los clientes, las prioridades, la propensión al riesgo, la disponibilidad de recursos, la demanda, las tarifas del mercado, etc. Definimos el proceso de mantenimiento óptimo para conseguir las mínimas interrupciones del proceso de negocio y los menores costos de mantenimiento. El resultado de este proceso de consulta y coordinación quedará plasmado en un plan estratégico de mantenimiento.